viernes, 19 de noviembre de 2021

El humor gráfico al servico del comunismo cubano

Siempre que repaso las páginas de los periódicos humorísticos de Cuba descubro una y otra vez, cómo llegó oculta la manipulación de la prensa humorística dentro de una nube gris de promesas de igualdad y bienestar social que terminó sometimiento, aunque con algunas destacadas excepciones, a todos los caricaturistas y escritores humorísticos al régimen totalitario y, por ende, trazaron el camino para la destrucción del humor gráfico —y el escrito—, incluida la sátira política y la crítica.

La gigantesca nube gris de promesas de un futuro mejor –entre otras cosas–, no me permitió ver con claridad que la expropiación de la prensa serviría para manipular y convertir a todos los profesionales del sector periodístico en voceros y propagandistas del sistema autocrático. Ahora podemos contemplar con nitidez los resultados, pero, en aquellos años, no todos pudimos percibirlo. Pocos caricaturistas y escritores fueron la excepción de la regla.

Parte I:
Lo que viví y lo que no vi, analizado ahora desde lejos

Una introducción necesaria

Es sabido que la sátira utiliza la risa como vehículo crear un estado opinión en los lectores contra los engaños y falsas promesas de los políticos. También es sabido que un público que piense y opine siempre representa un peligro para la supervivencia de cualquier régimen autocrático; de hecho, los obliga a censurar y expropiar la prensa privada que no se someta a sus dictámenes como ocurrió en Cuba.

El régimen comunista cubano justificó las confiscaciones de los medios de comunicación con argumento que “la prensa privada responde a los intereses de sus dueños, a los partidos políticos, a los ricos y burgueses”. A su vez, justificó sus acciones, afirmando que “la libertad de expresión en la prensa burguesa no existe”, tanto los periodistas y caricaturistas, son censurados por los dueños y editores para evitar conflictos con la línea editorial y, principalmente, con sus anunciantes.

De ser cierta la “presunción” del régimen, ¿a quién o a quienes responden los periódicos controlados por Partido Comunista de Cuba dónde impera una sola voz y solo partido político?


Dejo la respuesta al lector.


Parte II:
De la tergiversación y la sumisión. 
Personajes satíricos-humorísticos


Hojeando las páginas de la prensa humorística cubana de 1800 a 1959, encontramos caricaturas varios personajes satíricos, unos más destacados que otros. En 1905, veremos nacer a Liborio, personaje creado por Ricardo de la Torriente y publicado en La Política Cómica, propiedad del creador del personaje. En 1926, aparecerá El Bobo de Abela en el semanario La Semana de Sergio Carbó, propietario y fundador del periódico. En la década de los años 50, llegará El Loquito de René de Nuez en el semanario humorístico Zigzag, propiedad de Carlos Robreño, destacado escritor humorístico y fundador del semanario.

Los tres personajes fueron muy populares y se destacaron por sus críticas a los gobernantes y políticos en las diferentes épocas de su creación o publicación. De hecho, la mayoría de los historiadores los describen como “los mejores personajes satíricos-humorísticos de la historia del humor cubano”. 

Nota al margen:
El Bobo, Liborio y El Loquito se publicaron en periódicos privados capitalistas e independientes.


Los Personajes: 

Seleccioné a estos tres personajes, precisamente porque se imprimieron en periódicos privados capitalistas para que me sirvan de hilo conductor en mis argumentos y opiniones. Además, los escogí porque se ha escrito mucho en la prensa oficial cubana que ha catalogado al El Bobo y El Loquito “como verdaderos símbolos de la lucha del pueblo por la libertad”, dejando relegado a Liborio por “su pasividad” ante los acontecimientos aunque “poseía un firme sentido antiimperialista”, era “inculto, incapacitado políticamente”. Según los críticos socialistas, Liborio de Ricardo de la Torriente representó al “campesino blanco, racista que inspiraba lástima, nunca temor”. “Un campesino sin tierra, dependiente sentimental y materialmente de los poderosos”. 


Liborio de Ricardo Torriente

Para el “cubano de a pie” y para muchos historiadores, Liborio realmente representó al campesino, al guajiro, al sufrimiento del pueblo cubano y la pobreza. Extrapolar su significado y de su función social para juzgarlo fuera de contexto con criterios basado en las teorías izquierdistas y comunistas, es una falasia y una falta de rigor profesional de un periodista o historiador.

El objetivo principal de los críticos de la izquierda comunista pretender, al degradar el personaje de Liborio, establecer el principio político de que los “barbudos” de la guerra de guerrilla y su máximo líder fueron los “salvadores del pueblo cubano” y, a ellos, debemos rendirles pleitesía.

El dibujo o diseño de Liborio tenía la apariencia de un guajiro cubano con bigote y largas patillas. Se destacó en su época por su sátira del acontecer político nacional e internacional. Se enfrentó y críticó al imperialismo. Torriente fue el primero en dibujar al imperialismo yanqui y al Tío Sam, y resaltó las consecuencias del intervesionismo extranjero en Cuba. 

Liborio se publicó en el Semanario Satírico Ilustrado La Política Cómica, Órgano Oficial de Liborio, propiedad de Torriente, que además fue su director.

A pesar de “la pasividad” atribuida por los críticos socialistas, Liborio se convirtió en el símbolo del pueblo cubano durante muchas décadas hasta el 1959, cuando fue defenestado y vilipendiado por los críticos socialistas. 

El Bobo y El Loquito

Los personajes de El Bobo de Abela y El Loquito de Nuez, según los mismos críticos socialistas del régimen, se conviertieron en los verdaderos “íconos del pueblo cubano”.

El Bobo de Eduardo Abela

Personaje creado por  el pintor y caricaturista Eduardo Abela, apareció por primera vez en el año 1926 en la revista humorística La Semana. A partir de 1930, se publicaría en el Diario de la Marina y la revista Carteles.

El Bobo tenía su propia concepción de la sicología de “criollo”, del cubano de pueblo. Reflejó el panorama de injusticias, miseria que imperó durante la dictadura de Gerardo Machado, caracterizadas por la corrupción, la represión y la censura.

El Loquito de René De la Nuez:

Personaje creado en 1959 se destacó por la crítica a la dictadura de Fulgencio Batista y fue inicio Nuez como caricaturista profesional.

El Loquito de Nuez: Fidel saltando desde una “sierra” en alusión a la montaña de la Sierra Maestra, cuna de la guerrilla.
El Loquito se publicó en el semanario humorístico Zigzag hasta la desaparición del semanario. La mayoría de los chistes y críticas de El Loquito, hacen referencia básicamente a la censura de la dictadura, al fraude electoral, a los “barbudos” de la guerra de guerrilla en la Sierra Maestra, al Movimiento 26 de Julio y, en especial, muchas de sus caricaturas rinden culto y pleitesía al máximo líder de la Revolución.

Confiscación y los personajes 

Siguiendo la línea de las “presunciones” de los ideólogos de régimen comunista para ejecutar las confiscaciones de los periódicos, pregunto:

 ¿Liborio presentó los intereses de La Política Cómica y su dueño o “al humilde campesino antiimperialista” que se convertiría en el símbolo del pueblo cubano y de la sátira política más popular desde su nacimiento en 1905 hasta 1959?

Dejo la respuesta al lector.

El Bobo se publicó, además de la revista humorística La Semana, en el Diario de La Marina, considerado por régimen comunista cubano como “una publicación reaccionaria e imperialista al servicio de la burguesía”. Fue confiscado en 1960. Pregunto: ¿Qué intereses presentó El Bobo de Abela?

Dejo la respuesta al lector.

El Loquito, “ícono del cubano de a pie” ¿representó los intereses de Zigzag o del cubano de a pie? 

¿Por qué los editores de Zigzag publicaban El Loquito si no representaba los intereses del semanario ni de sus anunciantes? 

¿Había libertad de expresión en la prensa cubana antes de 1959? 

Dejo las respuestas al lector.

Según algunos escritos de los críticos oficiales de régimen, expresan que eran “dignas y honrosas excepciones del periodismo y de los caricaturistas al servicio del pueblo cubano, no de la burguesía o al imperialismo yanqui”. 

¿Por qué el régimen confiscó y cerró Zigzag en 1960 si era una “digna y honrosa excepción del periodismo”?

Dejo la respuesta al lector.

Con la desaparición de Zigzag, muere El Loquito de Nuez. Ya no era necesario criticar al gobierno ni defender la guerra de guerrilla ni a los barbudos de la Sierra Maestra, ahora estaban en el poder. La recien nacida dictadura de los barbudos no permitiría nunca más que una sola crítica a sus líderes ni a su régimen. 

Parte III:
Nació el Barbudo antiimperialista y murió Liborio, asesinado por los críticos socialistas

En un artículo publicado en un sitio web de la prensa oficial cubana(1), se afirma: “La muerte de Liborio sucedió en los inicios de la década del 60” (¿?)(…). “Guajiro manso, aguantón, guanajo burlado, sobre el que caían todas las desgracias de aquella república” (…). “Con la muerte de aquel Liborio nació el Barbudo, genuino símbolo del cubano, con barba nacida en la Sierra Maestra, con fusil al hombro, dueño absoluto de su destino: sin amo, libre y soberano”.

El Barbudo, personaje humorístico dibujado con barba y sombrero de yarey fue creado por René de la Nuez. Su gráfica nunca representó al “cubano de a pies”. El diseño del Barbudo tiene la apariencia física del máximo líder, símbolo de la única voz capaz de representar al pueblo cubano. En la mayoría de las caricaturas, el Barbudo tiene un fusil en el hombro derecho, siempre solo en una isla, sin que los “cubanos de a pie” lo acompañen. Parado delante de una palma real retando al imperialismo yanqui. La gráfica del  Barbudo es un vivo reflejo admiración y adulación del artista al máximo líder. Dibujado en colores, muestra su barba en rojo para acentuar su ideología comunista, marxista-leninista. El Barbudo nació y murió sin penas ni glorias.

Caricaturistas y prensa cubana 1960-1961

El suplemento humorístico del periódico La Calle, El Pitirre es fundado 1960 y dirigido por Rafael Fornés e integrado por un selecto grupo de dibujantes –reconocido posteriormente como la vanguardia de humorismo gráfico cubano– con similitudes de conceptos, filosofías y estilos gráficos, logró mantener una relativa independencia en su corta vida (1960 -1961). Se destacó por su novedoso estilo y diseño dentro de aquella atmosfera política convulsa. A pesar del predominio de los temas políticos a favor de la Revolución, los caricaturistas trabajaron sin imposiciones ni censuras en todos los temas, hicieron muchas caricaturas, dibujos y tiras cómicas que transformaron la gráfica y el humor de su época, antesala del nacimiento de personajes, caricaturas de líneas más atrevidas y dibujos con propuestas novedosas para aquellos años.

El suplemento dejó de existir en mayo de 1961, cerrado por el régimen socialista. Posteriormente, el régimen creó el semanario humorístico Palante, controlado directamente por la máxima jerarquía de la cúpula gobernante.

El proceso de manipulación de la prensa en general, y en particular en los humoristas gráficos, es muy complejo. No llegó de golpe en 1960, fue lento el proceso pero aceptado por todos sin reparos. Después de expropiación de toda la prensa impresa en 1960, algunos periódicos conservaban cierta y relativa independencia administrativa y política, aunque siempre observados por funcionarios de Partido Comunista. Esa “relativa independencia” permitió que surgieran fisuras para la crítica y opiniones que no agradaron al líder del régimen. 

Comenzaron las controversias “políticas” e incidentes con periodistas y columnistas del periódico La Tarde –anteriormente La Calle– y en otras publicaciones. El régimen decidió unificar todo el sector periodístico bajo la dirección del Departamento de Prensa del Partido Comunista con poder absoluto por encima de los directores y se adjudicó el control de todos los medios prensa. Desaparecieron varios periódicos y revistas y se crearon otros. A partir de ese momento, todos los periodistas, dibujantes, fotógrafos, reporteros, colaboradores... –sin previa consulta–, se convirtieron, de un día para otro, en “trabajadores ideológicos del Partido” para evitar críticas y “desviación ideológica” que podría ser considerada como traición a la patria y al partido.

Con el cierre de El Pitirre, se confisca Zigzag(2), y todos los periódicos y semanarios o suplementos humorísticos y se funda Palante y Palante(**).

El semanario Zigzag se distinguió siempre por la crítica social y política nacional. Fue la publicación humorística preferida por el pueblo. Llegó alcanzar tiradas de más de cien mil ejemplares semanales, una cifra impresionante para esa época con una población de menos de cinco millones de habitantes. 

Antecedentes: 

En 1939, en el gobierno de Laredo Brú, clausuró Zigzag durante tres meses. La dictadura de Fulgencio Bastista mantenía a sus censores dentro de la redacción que prácticamente vivían en las oficinas del semanario. En 1960 fue confiscado por el régimen de Fidel Castro con el pretexto de que Zigzag había “abordado los temas nacionales con matices contrarrevolucionario”. En realidad la confiscación se debió a las críticas publicadas cuestionando el giro político hacia el comunismo que estaba tomando la proclamada Revolución verde.
En una carta de Fidel Castro fechada el 4 de enero de 1959 publicada en Zigzag expresaba: 
“Un saludo al pueblo cubano que tendrá de nuevo el placer de leer a Zigzag sin censura, aunque gracias al genio de sus humoristas y al loquito siempre Zigzag burló a los censores. Rico ha de ser el anecdotario de sus redactores, directores y empleados en el esfuerzo por mantener en pie un diario que no se puede concebir con mordaza. Haber mantenido la circulación de Zigzag bajo la censura fue una proeza que habla muy alto de la inteligencia y agudeza de nuestro pueblo.”

Al máximo líder no soportó la crítica ni le importó el apoyo que Zigzag hizo a su guerra de guerrilla publicando muchas caricaturas de El Loquito a favor de los barbudos de la Sierra Maestra y en contra de la dictadura de Fulgencio Bastista. 

Los escritores y caricaturistas cometieron un grave error al criticar al Barbudo en Jefe, “al genuino símbolo del pueblo cubano” y pagaron muy caro su pecado.

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Citas y fuentes:
(1) La Jiribilla/Humor sesenta
http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n170_08/170_09.html 

(2) Zigzag salió a la calle el 30 de agosto de 1938 bajo la dirección de Carlos Robreño y Mario Kuchilán. Posteriormente fue dirigido por Francisco Vergara, Silvio Fontanillas y José M. Roseñada. Fue clausurado tres meses en 1939 por el gobierno de Laredo Brú. Al reanudar su salida, la dirección estuvo a cargo de Roseñada hasta 1947 ingresó a la empresa como socio y codirector Castor Vispo. Fue expropiado por el régimen cubano y dejó de publicarse en 1960 debido a las críticas de la actualidad nacional calificadas por el régimen como contrarrevolucionarias. Sus dueños, caricaturistas y redactores, marcharon al exilio.

Liborio mas complicado.../oncubanews,com
https://oncubanews.com/cuba/sociedad-cuba/historia/la-cubanidad-liborio-mas-complicado-lo-parece-ii/